Artesanos de Püll Püll Foki de Alepúe
Cestería en Püll Püll Foki / Cestería y fibra vegetal
Mariquina, Los Ríos

Los artesanos de püll püll foki de la localidad Alepúe en la comuna de Mariquina, región de Los Ríos, trabajan en la confección de figuras y canastos de fibra blanca de la enredadera püll püll foki o boqui pil pil, cuya extracción implica un conocimiento acabado de la ecología de la selva valdiviana y de un tipo particular de especie vegetal, lo cual le otorga una peculiaridad única a este conocimiento.

Una particularidad de esta artesanía es que casi todo el proceso se realiza con un mínimo empleo de herramientas. Las piezas confeccionadas son de tipo utilitario, como canastos, paneras, individuales o decorativos con diseños zoomorfos o relacionados con la naturaleza como el “árbol de la vida”. Generalmente las piezas son de color natural, aunque últimamente se han comenzado a teñir algunas, pero no es la norma.

Sus orígenes están en el Lof Mapu de Alepúe, el más extenso de la comuna (con más de 2.600 Ha.), ubicado en territorio lafkenche y que ha sido habitado desde el siglo XVIII por el linaje Lienlaf y sus descendientes (Ancacura, Huichaman, entre otros). Ellos se reconocen como portadores de esta tradición y han mantenido y preservado esta técnica transmitiendo su conocimiento de generación en generación, tanto a niños y niñas. La artesanía del boqui es practicada por hombres, mujeres, niños, niñas, jóvenes y adultos mayores.

En sus inicios, se enfocaba exclusivamente a la cestería y elaboración de implementos tradicionales mapuche como el chaywe, loño, chüñü, entre otros. Más tarde, en los últimos años, se ha dado paso a la confección de una artesanía con fines turísticos y ornamentales, fabricándose elementos tan variados como paneras, cuelgas de pájaros, árboles, animales de la zona, etc. Productos con estilo propio de ese territorio y que siempre han sido fruto del conocimiento ancestral de la técnica del tejido del püll püll foki de Alepúe.

Actualmente enfrentan riesgos para la extracción de su materia prima a causa de la disminución de la humedad ambiente en algunas áreas, el cambio climático y la extensión de las plantaciones de eucaliptos y pinos, que ha mermado los esteros con la consiguiente reducción de los bosques nativos de la zona. Por otra parte, se observa una disminución de cultores y/o aprendices jóvenes, que en su mayoría emigran a la ciudad, interrumpiendo el proceso de transmisión de conocimiento.

De acuerdo al proyecto “Artesanía Viva: Primer registro de artesanos de Mariquina” realizado por la Municipalidad de Mariquina, se da cuenta de al menos 35 cultores oficiales de esta tradición, entre ellos la Sra. Angela Riquelme, Sello de Excelencia Artesanía UNESCO 2011, la Sra. Rosario Ancacura distinguida como Maestra Artesana 2012 por el CNCA y la Agrupación Inapa Ñuke de Alepúe, compuesta por 15 mujeres que se asocian para conservar esta técnica artesanal tradicional.

Reconocimiento Tesoros Humanos Vivos 2015


Se les entrega la distinción Tesoros Humanos Vivos por su destacado trabajo en cestería local basada en la fibra blanca de la enredadera püll püll foki o boqui pil pil. Su extracción implica un conocimiento acabado de la ecología de la selva valdiviana. Esta fibra es rígida y difícil de manipular, por lo que mediante un trabajo especializado elaboran figuras con estilo propio de ese territorio, muchas de ellas de carácter utilitario. Actualmente, esta práctica tradicional se encuentra en riesgo, especialmente por la reducción del bosque nativo debido al monocultivo de pinos y eucaliptus en la zona.

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