BAILE CHINO DE EL MAQUI

Baile Chino

cultor colectivo
Documentado por: Teresa Venegas

Reseña

La presente información fue extraída de la investigación realizada por Rafael Contreras Mühlenbrock y Daniel González Hernández sobre Bailes Chinos, compilada en la obra "Será hasta el próximo año", editada y publicada por el CNCA el año 2014.


Los bailes religiosos del valle del río Mostazal se organizaron como agrupaciones de escala muy local que congregaban la participación de familias de raigambre antigua, entre las cuales se hallaban los Cortés, Alfaro, Miranda, Salas, Hidalgo, Aguirre, por solo nombrar algunas. Así también, las festividades tenían un rol importante en la vida y el devenir de estas familias. La gente antigua aún conserva viva la memoria de estos eventos festivos con que la comunidad celebraba y cumplía la devoción a su imagen de la Virgen del Rosario. Don Juan del Rosario Alfaro, antiguo jefe del baile, nos cuenta sobre la fiesta y los bailes y sus integrantes más destacados:

"La fiesta viene por un solo día, al tercer domingo de octubre. El primer domingo va una virgencita a pedir la limosna a El Maitén y Caracoles, allá está ahora el baile de Turbantes que era de aquí [de El Maqui], con unas gorras grandes. En El Maitén son todos crianceros y el baile Turbante lo tomó una familia de El Maitén; Marcelino se llamaba. Los turbantes tocaban el pito, la flautita esa, acordeón y guitarra. Y el baile danzante era de El Maqui. [Ese baile] está ahora en Cuestecita, otra hacienda que está más abajo que El Maitén. Bailaban ahí unos señores Miranda, eran como seis hermanos, uno que era dueño allá en Monte Patria de una bodega de pisco, don Rodolfo Miranda. [Él] también murió después, y también tocaban pito, acordeón, guitarra, todo."

La creación tardía de estos bailes corresponde al último periodo del orden hacendal colonial que imperó entre fines del siglo XVIII y mediados del XX. Pero una vez desaparecida la hacienda, se sobrevinieron cambios en la estructura social que incidieron en que estos bailes entraran en un proceso de declive irreversible. Por lo que podemos deducir que los bailes no solo son la expresión del proceso devocional y su sustrato credencial. Más bien, es dable pensar que la devoción se organiza en función de las opciones operativas que ofrece un sistema mayor, la sociedad general. En tal sentido, las condiciones y relaciones que se constituyeron en el nuevo sistema organizado tras la reforma agraria primero y la industrialización del agro después, no habrían favorecido la continuidad de la expresividad ritual tradicional al interior de estas comunidades. Algunas de las causales directas han sido la caída demográfica de los asentamientos rurales, ya sea por la migración o bien por el envejecimiento de la población permanente. Otra causal puede deberse a la crisis intergeneracional entre la gente mayor y la poca juventud que actualmente radica en las localidades, entre quienes existe una evidente disociación, y cuestión que interrumpe el traspaso y la comunicación intergeneracional.
En el próximo testimonio veremos las vicisitudes del ascenso de don Juan como jefe del baile. En su testimonio, don Juan nos permite apreciar de modo ilustrativo la percepción que el bailarín chino tiene acerca de la religión católica y su relación con el poder y la jerarquía, en oposición a la devoción que congrega a los bailes religiosos. El relato evidencia una convivencia necesaria entre ambas situaciones. Sus palabras nos muestran un tipo de relaciones jerarquizadas propias del orden hacendal, un orden a la sazón tardío y que pronto desaparecería, dejando una situación de desorden que para muchos bailes religiosos rurales sería imposible remontar:

"Había un jefe, Juan Venancio, era dueño de una haciendita en Las Bandurrias, se murió. Y había ahí otro caballero que se llamaba Esteban Muñoz, que aceptó después de presidente de la Virgen. Ya después murió don Esteban, yo ahí tenía unos quince a veinte años, jovencito, y bien comido, bien bitutia’o [bien alimentado] y como todos me conocían arriba a mí, me pusieron de presidente de la Virgen, del baile, unos señores de Rapelcillo, que era una hacienda grande. Ahora es puro asentamiento allá. Me llamaron, fui yo. Me dijo mi papá, «Oye, Rapelcillo te necesita, anda urgente pa’llá. Te cambiái ropita». Y como era de los más delicados pa’ bailarle a la Virgen, me sacaba el sombrero, sacarse las espuelas lejos… Entonces fui a Rapelcillo a un lugar que le llaman Cancha Chica. Esos eran los católicos, los que organizaban la iglesia aquí. Había que dejar lejos las espuelas, el sombrero y el caballo y ellos nomás en una pieza solos… Fíjese que llegué allá yo. Hice todo lo que dijo mi papá, sacarme el sombrero y amarrarlo en la montura, sacarme las espuelas y ahí fui a la sacristía donde estaban estudiando los rezos de la Virgen. Yo llego y un hombre que estaba moliendo —porque eran delicados ellos— le dijo: «Aló. Viene un caballero de Pampa Grande, que lo mandaron llamar ustedes». «Que pase pa’cá». Cuando me dijo él: «¿Te dijo tu papá? Mira», me dijo, «voh le bailái mucho tiempo a la Virgen, nosotros estamos sabiendo». Y me dijo: «¿Soi capaz voh de gobernar el baile?» Éramos más de sesenta en el baile, entre chicos y grandes. Entonces me dijo: «Te mandamos a llamar. ¿Acaso soi capaz de gobernar el baile chino?» «¡Pero sí en eso estoy yo, poh!», le dije. «Me echaron de seis años a bailarle a la Virgen, de niño chico y yo soy el abanderado», le dije. «Ah, voh soi el abanderado de la Virgen… Mira, te mandamos a llamar, ¿acaso soi capaz». «¿Por qué no, poh? Si yo me he cria’o en el baile. Soy, capaz, sí», le dije yo. «Mira, allá están moliendo, pa’ que llevís, voh llevái el trigo pa’l mote, pa’ darle comida a los chinos». Y después me dijo: «Oye, y la comida pa’l pan también». Después yo era presidente de la Virgen y tenía que hablar con la encargada de la iglesia, señora Elfa Aguirre: «A tal hora ustedes van a tocar sus flautas, el bombo… Porque hay que obolear, los curitas tienen que poner óbolo, bautizar y si hay algún matrimonio que quiere juntarse, casarse». Ya mis hijos después bailaron también de chino, pero ya no bailan. Ahora hace unos años don Humberto Olivares quedó a cargo de los chinos porque yo vivía muy lejos p’allá pa’ Pedregal. Doña Elfa lo puso, hace como siete años fue eso, pero aquí quedamos tres nomás ahora y yo me cuento por chino y eso que soy el que mando. Está don Humberto, don David Torres y yo."

En esta situación de crisis es que el baile chino de El Maqui le pidió apoyo a los chinos de Monte Patria. Dado que la devoción es para muchos chinos un asunto indeclinable, la solicitud no tuvo otro propósito que poder seguir sacando el baile y la imagen de la Virgen. Nos quedamos, con las palabras de don Juan sobre este tema:

"Y ya pa’ seis años que el baile está chico demás, y ahora murió la presidente de la iglesia, Elfa Aguirre… Nosotros les escribimos carta a los de Monte Patria para que nos acompañaran porque ya fallecieron los del baile, así que los convidamos. Ahora estamos unidos al baile de Monte Patria, ellos vienen para acá, desde ahí que tenemos trajes rosados. Porque nosotros éramos, poco, en palabras chilenas: pobres. No nos igualábamos con el baile de Monte Patria. Ese es muy elegante, todos bonitos, buenos instrumentos, de todo… y nosotros hacíamos de los cueros de cabra una culera pa’ ponernos en la espalda pa’ bailarle. Porque éramos los más bajos nosotros. Entonces los de Monte Patria, el presidente de ellos, me dijo a mí: «¿Quién es el presidente de la Virgen?» «Yo», le dije. «Bueno, ¿y cómo anda de color?»me dijo. «Perdone que le llame la atención, porque ustedes aquí nos llamaron que los bailes de aquí se terminaron». «Sí», le dije yo. «Pero cambéese [cámbiese] ropa, rosá, de la Virgen del Rosario, pa’ que parezca una fiesta a la Virgen». Así que yo compré ropa parecida a la Virgen, pantalones rosados, camisa rosá, gorra rosada, camisa que se pone uno en la espalda, de Andacollo, la bandera rosada. Compré un género, me salieron cinco banderas, yo tengo siete en total, antiguas. Así que yo quedé más mejor, así que yo tengo mi ropa guardada pa’ bailarle a la Virgen."

  • Folio CNCA: 2896

  • Tipo: Cultor Colectivo

  • Fecha de registro en SIGPA: 14-09-2016

  • Ubicación: Región de Coquimbo - Monte Patria

  • Composición: Mixto

  • Dominios específicos: Baile Chino

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