Raúl Adolfo Villegas Triviño
Quellón, Los Lagos

Raúl Villegas nació el año 1967 en Isla de San Pedro, Chiloé, Región de Los Lagos. Siendo el menor de diez hermano se crio posteriormente en la localidad de Quellón siempre vinculado al mar y la madera. De su padre Adolfo Villegas, quien fuese un carpintero de ribera reconocido en la zona, aprendió lo fundamental sobre el oficio. Si bien el padre de Raúl se dedicó a otras labores como la navegación y el buceo, desarrolló una gran experiencia en temas de construcción de embarcaciones, relata que cuando él comenzó el oficio en San Pedro fabricó un bongo -una de las embarcaciones más antiguas del archipiélago-. Al igual que su padre, Raúl se ha desarrollado en otros rubros directamente vinculados al mar, él es lanchero dedicándose a mariscar y también a pescar. En tal escenario fue a los veinticinco años que se incorporó al oficio de carpintero, ayudando a su padre fue desarrollando las habilidades y conocimientos necesarios para la carpintería de ribera. Realizando labores como entablar, estopar y enmasillar solamente con herramientas manuales como el hacha, serrucho y cepillo, construyó su primera embarcación, una lancha de diecisiete metros hecha a partir de madera de Ciprés y Mañío –La Don Bille-. Desde aquel momento se dedicó a la fabricación, elaborando alrededor de treinta embarcaciones hasta entonces. Gracias a la confianza que le entregó su padre fue que comenzó el arte de la carpintería de ribera “yo te he mirado como lo estás haciendo estas bien, estás trabajando mucho mejor que el otro carpintero que busqué así que sigue trabajando no más, no tengo nada que decirte” y como que me las creí así que después me tiré”. Ese fue el motor de inicio que lo impulso a ejercer la profesión. 

Raúl se ha dedicado tanto a la navegación y buceo como a la carpintería de ribera, sin embargo, hubo un periodo de alrededor de cinco años en que estuvo exclusivamente trabajando en la construcción de embarcaciones en un astillero en la orilla de la playa, donde en conjunto con las personas que trabajaba construían entre tres a cinco botes en el año. Actualmente trabaja con un ayudante en su taller y realizan una embarcación de dieciocho metros al año. Raúl destaca que en este proceso de construcción la madera es fundamental, de modo tal que para conseguir la adecuada él iba al monte mismo a buscar aquellas formas y curvas naturales: “yo toda la madera bruta lo que son los palos chuecos, los codaste, quilla, roda, lo hago yo, lo voy a buscar a las islas, ya, voy a san Pedro donde vive mi papá”. De esta forma, considera que siempre es mejor utilizar las formas naturales que entrega el árbol, en vez de realizarlas con motosierra, ya que de esa forma se pierde la firmeza de la pieza. Solamente la madera del entablado la compraba a una persona que se dedicaba a la extracción de este recurso por toda la zona. Raúl privilegia el uso de madera de árboles como el Ciprés, Mañío, Tenío y Coigüe por sus particulares características en relación a durabilidad y resistencia que otorgar a la embarcación, así también la madera debe provenir de bosques viejos y ser cortada preferentemente durante el periodo de luna menguante, pues esto evitar que se quiebre fácilmente. El proceso de construcción de la embarcación finaliza con la botadura o presentación de ésta al mar, donde se veía y comprobaba si el bote o lancha podría navegar en correctas condiciones, junto con realzar una pequeña celebración, generalmente un asado que organiza el dueño de la embarcación. 

En la actualidad Raúl reside en el sector de Chaiguao donde posee su taller cercano a la orilla de la playa, lo que le permite varar lanchas en cercanías de su hogar, donde en los último años realiza embarcaciones para su uso personal. 

Respecto a la continuidad del oficio de la carpintería de ribera en la zona, Raúl identifica dificultades asociadas a las concesiones marítimas, donde hubo un periodo que era prácticamente imposible poder trabajar por la cantidad de partes que le cursaban por el uso del borde costero. Así también la carencia y dificultad de acceso a la madera nativa ha implicado que los carpinteros de ribera incursionen en el uso de otros tipos como el Eucaliptus que si bien, no está sujeto por ejemplo a la tradición de cortarlo en periodo de luna menguante, no entrega las mismas características que el Ciprés, Coigüe o Mañío. En este sentido Raúl menciona: “sin madera no existiría el carpintero de ribera, tan importante como el carpintero mismo”, es decir al agotarse la madera también lo hace el oficio.

Raúl Villegas se encuentra en ejercicio del oficio de carpintería de ribera, combinándolo con otras prácticas asociadas a la navegación. Realiza principalmente embarcaciones para su uso personal, trabajando con un ayudando.

  • Identificador SIGPA: CI3876
  • Fecha de registro: 10-11-2021
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: Quellón
  • Region: Los Lagos
Ubicacion