La agrupación trabaja diferentes técnicas del teatro de títeres, entre ellas títeres de guante, de varilla, para teatro negro, kamishibai —láminas que cuentan historias— y marionetas. También ha fusionado distintas técnicas para realizar montajes innovadores y/o más livianos, de acuerdo con los espacios en que se presentan las obras, tales como salas y comedores de colegios, bibliotecas, espacios al aire libre, halls de edificios públicos y salas de teatro.
Trabajan principalmente con cabezas de papel maché y cuerpos de tela, madera y/o esponja. En el caso de las marionetas, las cabezas son talladas en madera, se utilizan hilos y los cuerpos son de madera, pintados o vestidos.
La agrupación está conformada de manera estable por Romy Bernal y Jorge Verdugo, y de manera itinerante por Angela Bernal, quien trabaja de forma dependiente en un colegio. De manera esporádica, cuentan con el apoyo logístico de las hermanas Fabiola y Pamela.
Las propuestas se crean de manera permanente desde 2004. Si bien han tenido algunos recesos debido al hurto de muñecos, procesos de investigación y temas de salud, una vez superadas estas eventualidades siempre han retomado la labor de creación.
Utilizan el teatro de títeres como una herramienta para rescatar y difundir el patrimonio cultural y natural de su región y del país, así como para entregar valores y conocimientos tradicionales y contribuir a la educación.