A los 22 años tuvo su primera aproximación a los títeres y marionetas; a los 31 años aprendió a elaborar títeres bocones y luego títeres de mesa y de guantes; a los 38 años, marionetas gigantes; y a los 46 años, teatro Lambe lambe.
En Santiago, en el año 1994, conoció a los titiriteros Edmundo Valdebenito y Janis Escobar. Quedó completamente fascinada con su arte: observar la confección de las marionetas y descubrir el proceso creativo detrás de una obra de teatro de títeres. La dramaturgia, la puesta en escena, la delicadeza de los movimientos, todo le parecía alucinante. Como espectadora, podía sentir la magia que surgía cuando cada creación cobraba vida, contagiando asombro y alegría tanto en niños como en adultos. Menciona este encuentro porque, sin duda, encendió en ella el deseo de adentrarse en este bello mundo.
No fue hasta el año 2003, ya radicada en la ciudad de Coquimbo, que comenzó de lleno a involucrarse con el mundo de los títeres y las marionetas, ya que conoció al titiritero Joel Paz, quien le enseñó a elaborar títeres bocones. Ese mismo año, junto al titiritero Rafael Uribe, comenzaron un trabajo conjunto, creando títeres de mesa, de guante y bocones.
Luego, en el año 2010, participó en un taller de marionetas gigantes en la ciudad de La Serena con la compañía francesa “Las Grandes Personas”, dirigido por Fleur Marie Fuentes y Christophe Evette. Fue un taller muy completo, donde aprendió tanto la confección como la manipulación de marionetas gigantes y cabezudos, descubriendo el impacto que estos cuerpos grandes tienen en el espacio escénico y en quienes los presencian.
En el año 2018, se adentró en la técnica de teatro Lambe lambe de la mano del lambista y actor Manuel Madariaga, quien fue su maestro en esta disciplina.
Comenzó aprendiendo a confeccionar títeres bocones de forma profesional. Este primer acercamiento fue decisivo para desarrollar sus habilidades manuales y su comprensión del arte de los títeres. Luego se integró a la Compañía de Títeres Pirata, donde no solo confeccionó marionetas, títeres de mesa y de guante, sino que también participó activamente en la creación de obras. Desarrolló narrativa y dramaturgia junto a las obras “Pirata y Tripulante” y “Gusanito Azul”, que se presentaron principalmente en colegios y en eventos infantiles y familiares.
En el año 2010, en el taller con Fleur Marie Fuentes y Christophe Evette, profundizó en técnicas de confección y manipulación de marionetas gigantes y cabezudos, perfeccionando tanto el diseño visual como la puesta en escena. Luego, su participación en la compañía de marionetas “Gigantes de Papel” le permitió poner en práctica esta manipulación, participando en pasacalles, carnavales y espectáculos escolares con obras como “Raíces”, “A reciclar”, “Los animales en la búsqueda del saber” y “El Jardín de Violeta”.
En el año 2018 aprendió a construir teatros Lambe lambe, confeccionar cajas escénicas y muñecos en miniatura, y manejar iluminación, sonido y puesta en escena. También ha presentado sus obras dentro y fuera de Chile.
Está en un aprendizaje constante; busca activamente nuevas técnicas y enriquecer sus conocimientos con los saberes de otros artistas.
Ha compartido sus conocimientos con jóvenes con discapacidad, en el taller “Conóceme a través de títeres”, que estimula habilidades sociales y motrices en jóvenes en situación de discapacidad de la Oficina de la Discapacidad de la Ilustre Municipalidad de La Serena, facilitando la inclusión real mediante la adaptación de títeres, lenguaje de señas y desarrollo colectivo de obra. Este taller estuvo dirigido a jóvenes con necesidades especiales de entre 12 y 26 años, presentando una obra final llamada “Villa Chiflatíteres”. Diseñó y confeccionó marionetas adaptadas a las capacidades físicas de cada participante, asegurando una manipulación cómoda y fluida. Además, construyó títeres bocones destinados a terapias ocupacionales y sesiones psicológicas dentro de la misma oficina.
También ha compartido sus conocimientos con niños y jóvenes en contextos educativos, en el Centro Luz Amatista de Coquimbo, Tal-Tal y Mejillones, promoviendo lazos emocionales, artísticos y sociales a través de formatos como títeres y Lambe lambe. En cada espacio, su enfoque ha sido promover la expresión, inclusión, manualidad, creatividad y conexión emocional, usando el arte de los títeres y el teatro en miniatura como herramientas de transformación.
Desde el año 2006 hasta el 2013, integró la Compañía de Títeres Pirata, realizando talleres educativos, confección de títeres y animando obras dirigidas a niños y familias. Creó y presentó obras como “Pirata y Tripulante” y “Gusanito Azul” en colegios y eventos infantiles, desarrollando puesta en escena, dramaturgia y manipulación de títeres.
Desde el 2010 al 2017, fue parte de la compañía de marionetas gigantes “Gigantes de Papel”, participando en pasacalles, carnavales y festividades escolares. Entre sus obras destacadas se encuentra “Raíces”, pasacalle y comparsa presentado en la Fiesta del Sol en San Juan, Argentina, durante 2010 y 2011, y en el Carnaval de los Mil Tambores (2010). También se presentó en distintas ciudades de la cuarta región, tales como Coquimbo, La Serena, Freirina, Huasco, Andacollo, Combarbalá y Salamanca. “Raíces” fue un producto artístico que mostró el sincretismo de pueblos originarios de la región, de la cultura occidental introducida por los españoles y de las tradiciones musicales andinas del norte de nuestro país.
“A reciclar”, obra enfocada en la enseñanza de las maneras de reciclar nuestra basura para vivir en un ambiente más saludable; “Los animales en la búsqueda del saber”, obra para fomentar los libros y la lectura; y “El Jardín de Violeta”, inspirada en nuestra gran Violeta Parra, fueron presentadas en diversos colegios de Coquimbo y La Serena (Calazans, María de Andacollo, José Martí Pérez, entre otros).
Desde 2018, se dedica al teatro Lambe lambe como parte de la compañía GataBuho, donde ha sido creadora y cocreadora de cuatro obras en este formato íntimo: “Arles, El sueño de Van Gogh”, obra inspirada en el pintor Vincent Van Gogh; “Coquimbo Rim”, obra que rescata el patrimonio cultural de Coquimbo, donde la Cruz del Tercer Milenio y la Mezquita son protagonistas; “El Baile de la Caracola”; y “Lumi y los seres del Bosque”.
Estas creaciones cuentan la historia de una pequeña niña y sus aventuras. Al mismo tiempo, ha explorado la creación de objetos autómatas, incorporándolos en dos de estas producciones.
Desde el año 2020, forma parte de la Red Lambe Norte, una comunidad de artistas de teatro Lambe lambe del norte de Chile. A través de esta red ha participado en ferias, festivales, eventos y una Circulación Nacional, llevando este formato de miniteatro a diversas audiencias y continuando en constante crecimiento profesional. Ha exhibido su trabajo en la 82.ª versión de la Feria del Libro de Madrid, España (2023), Pabellón Infantil; en Un Invierno Entretenido, Centro Cultural Junta de Adelanto de Arica, Chile (2023); en el 8.º Festival Internacional de Teatro Lambe lambe de Valparaíso, “Convocando Humanidad” (2024); en FITZA 2024 y 2025 (Festival Internacional de Teatro de Antofagasta, Chile); en MICSUR Chile 2024, Santiago (Mercado de Industrias Culturales del Sur); en la Circulación Nacional 2024 (Arica, Tal-Tal y Mejillones); en MIC Chile 2025, GAM, Santiago; en la Feria Patrimonial Qhantu Arica 2025; y en la Casa de Artes Rural en Coquimbo (Día del Títere y Festival Todas las Artes).
Sentir que pertenece al mundo de los títeres y marionetas es para ella una experiencia profunda y llena de significado. Ha sido un camino forjado con paciencia y dedicación, y ha traído instantes de descubrimiento y creatividad diaria.
Le emocionan esos momentos en que lo lúdico y el amor se fusionan: los títeres llegaron a su vida de forma alegre y afectuosa, y a partir de ahí ha construido con pasión y curiosidad una relación íntima con ellos. Aprender de manera constante la llena de orgullo; cada avance, cada nueva técnica la nutre y la hace crecer.
Para ella, el teatro de marionetas es un acto de entrega: entregar magia, paz y asombro a quienes la observan, niños y adultos, ofrecerles un instante de alegría que puede renovar su mirada. Es hermoso pensar que esos pocos minutos pueden despertar la imaginación, invitar al asombro y reconectar con la inocencia que este arte irradia en nuestras vidas.
Las marionetas permiten pausar la rutina, alejarse de las preocupaciones y sumergirse en lo bello, lo sutil, lo maravilloso. Ese gesto, simple y potente, la conmueve profundamente. Compartirlo la hace sentir viva.
Saber que, en cada función, puede plantar una pequeña semilla: un deseo de explorar este bello arte o una chispa de curiosidad, la llena de esperanza y alegría. Para ella, manejar estas prácticas significa sostener un puente entre el corazón y la imaginación, manteniendo viva la ternura y la maravilla a través de un oficio que le apasiona con el alma.
La función principal que desempeñan sus personajes es incorporar relatos de Coquimbo, como Puerto Pirata y sus leyendas, convirtiendo la historia local en un relato vivo para niños y familias. En la compañía Gigantes de Papel, el enfoque es el encuentro entre españoles y pueblos originarios, un elemento central del pasacalle “Raíces”.
Estas representaciones actúan como acciones de salvaguardia del patrimonio: ponen en escena eventos históricos para preservar la memoria colectiva y fortalecer la identidad regional.
En sus obras de teatro Lambe lambe “Arles, El sueño de Van Gogh”, “Coquimbo Rim”, “El Baile de la Caracola” y “Lumi y los seres del Bosque”, ha continuado esta labor, adaptando historias con contenido local o universal, pero siempre ancladas en el sentido cultural.
Como creadora de títeres, marionetas y lambista, su función es ser un canal para preservar y transmitir tradiciones culturales, mantener viva la práctica del manejo de títeres, desde su construcción, manipulación y puesta en escena, e ir adaptando historias y personajes para distintos públicos y contextos. A través de la representación de leyendas y acontecimientos históricos, imparte talleres y transfiere conocimientos técnicos y artísticos, asegurando la continuidad del oficio. El títere se convierte en herramienta de inclusión, creatividad y reflexión sobre temas sociales, especialmente en niños, jóvenes y comunidades vulnerables.
En sus obras integró objetos autómatas y actualizó formas tradicionales en formatos íntimos como el teatro Lambe lambe. Así, reinterpreta y revitaliza prácticas heredadas, manteniéndolas relevantes y significativas para nuevas audiencias.
A través de presentaciones en festivales, ferias y espacios públicos, tanto a nivel local como internacional, entrelaza comunidades y audiencias, promoviendo el diálogo intercultural y la apreciación de estas prácticas vivas, función central de todo patrimonio inmaterial.
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