Es titiritero desde el año 2019. Se ubica en el cerro Placeres de Valparaíso y participa de la Asamblea Titiritera de Valparaíso, de la Asamblea Titiritera de Chile (ATTICH) y de UNIMA Chile.
Aprendió el oficio gracias a Jocelyn Glaves, titiritera, mediante la transmisión oral y el trabajo directo en taller con otros cultores. En estos espacios reflexionan, aprenden, comparten y prueban soluciones titiriteras que pueden poner en escena.
Para él, ser titiritero significa hacerse responsable de los mundos que se pueden crear y de la configuración de espacios escénicos mágico-trascendentes con títeres. Desde allí, busca comunicarse desde lo sutil y sensible con el consciente-real de las personas. Trabaja en conjunto con la Asamblea Titiritera de Valparaíso y ATTICH.