Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Valparaíso y, en 2006, egresó como Licenciada en Artes Plásticas, con mención en Escultura. En 2007 comenzó a trabajar en el arte de los títeres y sus diversas técnicas, tomando talleres y cursos con maestros nacionales y extranjeros. Su acercamiento a esta disciplina se inició a los 18 años, junto a un titiritero de Valparaíso, y posteriormente continuó su formación mediante cursos y talleres con diferentes maestros y maestras titiriteros de Chile y el extranjero. En este proceso, abordó diversas técnicas, tales como marionetas de hilo, títeres de guante, títeres de gran formato, títeres de sombra y teatro Lambe Lambe, entre otras.
Se dedica a cultivar las técnicas tradicionales de títeres y a representarlas posteriormente en obras dirigidas principalmente a las infancias. La temática de sus obras busca poner en escena cuentos populares, personajes típicos e historias que hablen de la historia de nuestro país. Un ejemplo de ello es la obra de Lambe Lambe Sewell, que relata la vida de los mineros de ese campamento legendario y que ha viajado para representar al país en Brasil, Argentina e Indonesia.
Paralelamente, se dedicó a la gestión cultural a través de la programación y difusión de la actividad teatral de la sala independiente Sala de Títeres El Árbol, de Valparaíso, entre los años 2012 y 2020. Durante este período, realizó cinco festivales y residencias artísticas internacionales.
Cuenta con un diploma en Educación y Gestión Patrimonial Cultural de la Universidad Alberto Hurtado, un diploma en Espectáculos Antropológicos de la Universidad de Santiago y un diploma en Teatro Aplicado de la Pontificia Universidad Católica. Desde 2018 es miembro de la Unión Internacional de la Marioneta (UNIMA), una organización internacional no gubernamental, beneficiaria del estatuto consultivo en la UNESCO para la difusión del títere.
Ha presentado sus obras en Chile y el extranjero y, además, imparte talleres de construcción y manipulación en diferentes técnicas de títeres, dirigidos a adultos y niños. También se dedica a la realización de títeres, especialmente de marionetas de hilo.
Considera que este oficio corresponde a una gran herencia que se viene traspasando de generación en generación desde hace miles de años. Es un arte que comprende el manejo de otras disciplinas, tales como las artes de la visualidad, la dramaturgia y el teatro, y que requiere de años de práctica, ensayo y error para madurar todos los conocimientos necesarios que permitan su ejercicio.
Ser titiritera significa para ella recibir todos aquellos secretos que pasan de maestros a aprendices y aplicarlos en un camino auténtico. También significa cultivar la paz y la belleza, y andar siempre rescatando historias llenas de sabiduría para entregarlas al público.
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