Pablo Cruz Urrelo nació en 1980 en Ckoila, estancia de la Comunidad de la Puna, ubicada en la localidad de la Puna Lickanantay, comuna de San Pedro de Atacama. Desde pequeño compartió la vida con los hermanas mayores las llamitas, ya que su familia ha practicado históricamente la ganadería, cimentando una profunda relación de respeto y cariño con la Pattcha. Hacia los 13 años migró a Calama para culminar sus estudios, retornando luego a su tierra natal para continuar con la siembra, el pastoreo y el cuidado de la tierra.
Cada solsticio de verano, Pablo participa activamente en la ceremonia del floreamiento para honrar a sus animales, elaborando a mano flores, ponchos, zarcillos y chimpos que dan vida y color a las celebraciones. Su vínculo con la ganadería camélida es integral: practica la transhumancia, el tejido de ondas y sogas, la medicina ancestral, la doma y adiestramiento de las llamitas y la música que acompaña los momentos rituales y cotidianos del pueblo Lickanantay.
Apasionado defensor de su cultura, ha dedicado gran parte de su vida a promover el respeto por el patrimonio de su pueblo. Ha desarrollado talleres de valorización cultural con distintos públicos, especialmente con infancias, y ha impulsado el turismo de intereses especiales como herramienta de concientización y transmisión de prácticas ancestrales. Señala que, a pesar de las dificultades, su mayor motivación es mantener el legado cultural de sus antepasados, defendiendo la madre tierra y buscando siempre el equilibrio que permite sostener la vida.
Su proyecto actual incluye la realización de caminatas emocionales con llamas y la creación de un café, combinando la experiencia del paisaje, la memoria y la hospitalidad andina. Es un convencido de que el agua, la tierra y la vida están profundamente conectadas, y que todo esfuerzo por preservarlas tributa a un solo fin: proteger la vida en equilibrio.
Pablo conserva y transmite conocimientos prácticos y espirituales: domina técnicas de tejido, cultiva en terrazas maíz, papa y haba, y emplea los saberes de la medicina tradicional. Cuenta con más de un centenar de llamas y sigue recorriendo las estancias familiares, manteniendo viva la transhumancia. Está abierto a compartir sus conocimientos y se le puede contactar a través de su Instagram @Silackoilatourchile