Don Hugo Reyes comenzó a cantar a lo divino cuando tenía apenas catorce años. Tuvo la fortuna de aprender de sus tíos Luis Reyes y Alfonso Reyes, fueron ellos quienes le enseñaron los primeros versos y le transmitieron el amor por esta expresión de fe.
Le gustaba observar en silencio a los mayores cuando se reunían a cantar, y poco a poco fue aprendiendo de oído, repitiendo los versos hasta grabarlos en su memoria.
Originario de Quilimarí, don Hugo llegó hace 40 años a Valle Hermoso, durante mucho tiempo ha cantado para la Virgen de Palo Colorado y participado en encuentros en la capilla de Granadillo.
En Quilimarí llegó a enseñar a algunos jóvenes interesados en la tradición, compartiendo con ellos sus conocimientos y su experiencia. Sin embargo, al llegar a Valle Hermoso no tuvo la misma oportunidad, ya sea porque no aparecieron aprendices o porque los tiempos cambiaron.
Para don Hugo, el canto a lo divino es una forma de expresar la fe que tiene por la virgen y una forma de transmitir su conocimiento espiritual.