Óscar comenzó a cantar a lo divino hace alrededor de 40 años, motivado principalmente por iniciativa propia después de leer un libro. Aunque su abuelo también fue cantor a lo divino, nunca llegó a conocerlo.
Las primeras veces que cantó fueron en la Cruz de Mayo, en la Quebrada del Pobre. Ese fue el espacio donde dio sus primeros pasos y donde comenzó a compartir con otros cantores.
Para Óscar, el canto a lo divino nació como una admiración profunda: escuchaba a otros cantar y encontraba que lo hacían bonito, lo que lo impulsó a intentarlo él también.