Don Víctor Lecaros, conocido popularmente como Don Vito, fue un reconocido cantor a lo divino, cantor a lo humano y poeta popular de la localidad de Nilahue Cornejo en la comuna de Pumanque, región de O’Higgins. Destaca en Don Vito su genio creativo, su obra y su vida, con un ingente repertorio de versos memorizados y creaciones que hablan no solo de su vida y experiencia personales, sino de la historia de todo un pueblo.Los pumanquinos llamaban a don Vito "el libro antiguo", pues reconocen en él a un maestro. Quien lo conoció y sabe de sus creaciones y su condición de analfabetismo, quedaba impresionado por su capacidad de creatividad y memoria, sobre todo a la avanzada edad que alcanzo a vivir. Don Vito, con su ingenio, talento y creatividad cultivó en su memoria decenas de historias expresadas en versos con formas de tonadas, cantos a lo divino y a lo humano, payas y brindis, sin dejar de mencionar que no sólo los versos de su autoría conforman su repertorio, sino que además guarda en su memoria antiguos versos muy difíciles de encontrar en los libros.Don Vito siempre se preocupó de formar y orientar a los cantores, los oía con mucha atención mientras entonaban sus versos, y una vez terminada la rueda, se acercaba a ellos, y sin esperar nada a cambio les ofrecía "arreglar" el verso que han cantado y del cual él ha podido percatarse está quebrado. Por ello lo apodaron "el reparón"; el que repara todos los versos para conservar la estructura.Don Vito también expresaba a través de sus versos la tristeza que sentía por la pérdida de un amigo o por la tragedia que ha tocado a alguna familia cercana del pueblo o sus alrededores, como una forma de empatizar con el dolor de quien sufre. Antes de comenzar siquiera a crear el verso sobre un triste acontecimiento, don Vito se acercaba y solicitaba permiso a quien corresponda para asegurarse de no ofender con este gesto. Son varios los versos creados por Don Vito y entregados como ofrenda a quienes sufren por la pérdida de un ser querido.Don Vito enfrentaba cada una de sus creaciones de manera singular, siempre con el mayor respeto por la situación y por esta tradición. Confesaba que algunas le resultaban más difíciles que otras, pudiendo estar varios días dándole forma a un verso, procurando utilizar las palabras más apropiadas para cada situación. Hay casos que no quizo llevar a versos, como por ejemplo el terremoto que afectó a la zona central al país en febrero de 2010, señalando que "se puede enojar Dios por ello".El repertorio de Don Vito también está compuesto por décimas creadas con el único fin de divertirse y compartir un momento agradable con la familia y los amigos del pueblo. Composiciones que nacen a partir de un hecho real, pero que por su creatividad y sentido del humor terminan convertidas en décimas divertidas que exageran situaciones jocosas e insólitas.Lo que más llenó la vida de Don Vito, según lo que él mismo contaba, es el Canto a lo Divino. Recuerda que acompañado de su guitarra, asistía con o sin invitación a las diferentes fiestas que se celebraban en los hogares de la comuna, recordando así Cármenes, Perpetuas, Rosas, etc. Confesaba haber comenzado a cantar a lo Divino cuando tenía alrededor de doce años de edad, no obstante señalaba que anterior a esta fecha ya tuvo una primera experiencia con el canto: cabe destacar que este episodio fue central e influyente, llegando incluso a ser rememorado en sus últimos años de vida, años en los que recordaba la cuarteta de un verso cantado en aquella ocasión. Este primer momento marcó un hito en su vida, señalando el encuentro con la poesía. Desde entonces Don Vito, no se alejaría más de esta tradición, sin embargo, como la mayoría de los cantores y poetas, iría avanzando poco a poco en el camino del canto y la poesía popular campesina.En sus últimos años Don Vito siguió creando versos sobre todo de acontecimientos sucedidos en la localidad, tal es el caso de los incendios forestales que consumieron cerca del 80% de la superficie de la comuna de Pumanque durante el verano del 2017, experiencia convertida en verso por este poeta, los cuales a la vez representan el sentir de la comunidad.
Don Vito falleció un 31 de marzo de 2026 dejando una huella imborrable en el canto a lo poeta de Chile.
Su producción poética fue recopilada en El libro antiguo Vida y obra de Víctor Lecaros, publicación que constituye un testimonio de su legado.